Rebelde

"Un rebelde es un contínuo proceso de rebelión, no se queda estático. Por eso hago una distinción entre el revolucionario y el rebelde.


El revolucionario no es más que un reaccionario".

"La persona inteligente es rebelde. La inteligencia es rebelión. La persona inteligente decide por cuenta propia si decir no o sí. La persona inteligente no puede ser tradicional, no puede continuar adorando el pasado; no hay nada que adorar en el pasado. La persona inteligente desea crear un futuro, desea vivir en el presente. Su vivir en el presente es su manera de crear el futuro.

La persona inteligente no se aferra al pasado muerto, no carga con cadáveres. Cuan hermosos hayan sido, cuan valiosos, él no carga con los cadáveres. Ha acabado con el pasado; se ha ido, y se ha ido para siempre. Pero la persona tonta es tradicional. Está lista para seguir al sacerdote, lista para seguir a cualquier político estúpido, lista para seguir cualquier orden --alguien con autoridad y está lista para caer a sus pies. Sin inteligencia no puede haber felicidad. El hombre puede solamente ser feliz si es inteligente, completamente inteligente.
La meditación es un dispositivo para liberar tu inteligencia. Cuanto más meditativo te vuelvas, llegas a ser más inteligente.

Pero recuerda, por inteligencia no quiero decir intelectualidad. La intelectualidad es parte de la estupidez.

La inteligencia es un fenómeno totalmente diferente, no tiene nada que ver con la cabeza. La inteligencia es algo que viene de tu mismo centro. Mana de ti, y con ella muchas cosas comienzan a crecer en ti. Te vuelves feliz, te vuelves creativo, te vuelves rebelde, te vuelves aventurero, comienzas a amar la inseguridad, comienzas a moverte hacia lo desconocido. Comienzas a vivir peligrosamente, porque ésa es la única manera de vivir.

Para la gente estúpida existen autopistas donde se mueven las muchedumbres. Y durante siglos y siglos se han estado moviendo --sin ir a ninguna parte, yendo en círculos. Entonces tienes la comodidad de que estás con mucha gente, no estás solo.
La inteligencia te da el valor para estar solo, y la inteligencia te da la visión para ser creativo. Un gran impulso, una gran hambre se presenta para ser creativo. Y solamente entonces, por consiguiente, puedes ser feliz, puedes ser dichoso".

Osho en El espíritu rebelde y  El Libro de la Sabiduría

Diálogo de dos ex



ÉL: ¿Pero por qué?, todavía no entiendo, necesito saber. Desapareciste de golpe...
Contame. Algo me dice esta va a ser la última vez que nos veamos. Merezco entender por qué.
ELLA: Son muchas cosas, no tengo la forma de explicártelo todo brevemente, ni siquiera yo lo pude estudiar bien.
ÉL: Tenemos todo el tiempo del mundo, te escucho.
ELLA: Vos tendrás todo el tiempo del mundo. Yo me tengo que ir en 20 minutos, ¿tenés una bolsa para llevar estos zapátos? Fijate ahí en el cajoncito de las bolsitas...
ÉL: ¿Por qué me odias, amor?
ELLA: No te odio.
ÉL: Si me odias. Hay algo que odias en mí, ahi algo que odias, que ya no te permite amarme.
ELLA: ¡No es así! ¡No te odio! Es... es algo más. Simplemente... hiciste... o mejor dicho yo permití que tu psiquis afectara en mí. Hay algo en voz que me hizo un "crack" adentro mío... y ahora... no me puedo amarme más! O por lo menos a una parte de mí. Ya no puedo. Lo intento, pero no puedo. Y en vez de mejorar, me destruyo aún más. Tengo bronca de no haber ganado en esa situación. Tengo, debo, quiero, no me permito, no ser perfecta en todo. Siento un montón de sensaciones negativas que son simples de una persona desequilibrada y no me permito estar en esta situación a la que llegué. Quiero salir, volver a ser lo que era antes. No me permito no alucinar al hombre. No me lo permito. Te jugaron una mejor carta en ese aspecto, asique ni lo intentaste conmigo. No sentía tu ambición de mí.
ÉL: Otra vez con eso...
ELLA: Verás, hay dos clases de personas: la que se fijan más en los detalles y no tanto en el conjunto (a las que llamo "negativas") y las que observan poco los detalles y se fijan en lo que logran, en el total de lo que crean. Estas personas son positivas, porque entienden que ese algo tan hermoso y único es parte de las pequeñas cosas lindas y feas, buenas y malas que lo contienen. Y aman sus cosas imperfectas que los hacen únicos.
ÉL: ¿Y...?
ELLA: Vos sos, o eras del tipo negativo. De esas personas que se fijan en un pequeño de talle y aman u odian de acuerdo a sus sensación momentánea. Inestable.
A lo que voy, es que... mi problema es qué no pude. Me desequilibré. Por ende, debo volver a ser cómo antes. Contenta. Feliz. Satisfecha con lo que era. Yo me amaba. Yo sentía que era hermosa, qué era única. Que tenía una belleza única. Me sentía sensual, sexual. Me sentía completa.... ¡Ahí vino el remís!!
¡Hola!
REMIS: Hola...
ELLA: Ahí voy. -A él:- asique eso. Supongo que... no puedo estar con un hombre si no le doy su mejor erección, si no soy la única y más perfecta en su cama. Es un problema mío más que tuyo. No es tu culpa. Cada uno vive lo que vive en la vida y vá teniendo diferentes experiencias. Y está bien así.
Bueno me voy.
ÉL: Sos una tarada...
ELLA: Chau. 

Fuck You Ronald!


La cadena peronista (?)

Arte arte arte II


Te prometo

Te prometo recorrer tu geografía
y sentirte sólo mía.
Te prometo ser el custodio amoroso
de tu cuerpo voluptuoso.
Te prometo penetrar con mis sentidos
en tus sitios más prohibidos:
los espacios más guardados
donde nadie haya llegado.
Borraré con mi boca tus lunares;
hurgaré entre todos tus lugares;
volcaré el torrente de mis mares
en la cuenca de tu boca
que a mí tanto me provoca.
Te prometo ser quien beba de tu algibe
quien te mime, quien te cuide
Te prometo que te haré sentir más plena
que la misma luna llena.
Te prometo invadirte la conciencia,
regalarte mi experiencia
y que sientas mi tibieza
de los pies a la cabeza
Viviré para darte mi ternura,
buscaré contagiarte mi locura.
Lograré penetrar en la espesura
de ese bosque centinela
que a mí tanto me desvela
Te prometo
y te digo con certeza:
si no cumplo mi promesa
de la mano del Eterno
que me hunda en el Infierno.

William Silvio Soldán, de "Del amor y el desamor"

Tristeza


Where are your bones?

Enrique rey sol y Ricardo en la noche (o reflexiones en una tarde lluviosa de porro)




"Ha sido un proceso muy intenso, angustiante y doloroso pero también liberador. Les juro que cada palabra que están leyendo aquí nace de amor, purificación, fortaleza, aceptación y desprendimiento. Que escribir estas líneas es el acercamiento a mi paz interna, parte vital de mi evolución. Hoy acepto mi homosexualidad como un regalo que me da la vida. ¡Me siento bendecido de ser quien soy!-"
Ricky Martin.


Recuerdo cuando tenía catorce años y mi primo que ya había terminado el polimodal me preguntó una noche si al otro día quería acompañarlo a microcentro porque iba a ir a buscar a un amigo y quería qué lo conociera. Me pareció extraño y a la vez me alegré mucho, debido a que hacía un año atrás, mi primo era un chico reservado, triste, y con muy pocos amigos.

Fuimos a la tarde del día siguiente y llegamos al Burger King de Corrientes y Florida. Al frente hay un gran edificio que pertenecía hace unos años a Telefónica y allí nos quedamos esperando, porque su amigo trabajaba como telemarketer en el vidriado edificio.

Estaba distraída, de espaldas a la calle hablando con mi primo y un amigo de él que encontramos allí cuando de golpe un chico se avalanzó hacia nosotros y le comió la boca a mi primo abruptamente.

Me abré quedado sorprendida ya qué Matías, el telemarketer y recién sabido novio de mi primo pregunto al instante riéndose: -¿¡Qué no le habías dicho todavía!?

¡Me puse muy contenta por él! Y nunca se lo dije pero también muy agradecida de que me dejara conocer su realidad a mí antes que a el resto de la familia.



Prendí la tele hace un rato, y debido al reciente oligopolio tinellista, solo pude ver la pelea entre uno, que ni sé el nombre y el fucking rey de los chocolates. ¡Maldito cable que se corta en un día de lluvia!

No tardó mucho en enterarse mi tía y mi abuela de la condición de mi primo.

Recuerdo que a mi tía le había agarrado un "patatus" que la tuvieron que llebar a la guardia. Y mi abuela, asustada de ver a mi tía que se desvanecía, le preguntaba como loca: "-¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa?" "-¡Pasa que tu nieto es puto!" Y así se enteró mi abuela.

Desde ahí la familia re revolucionó.

Y en las constantes guerras qué habían en mi casa, la cual pronto dejaría, se comenzó a revelar otra realidad:

"-Vos no sabés lo que es encontrar a tu marido cogiendo con un puto".

Al principio lo tiraba así, como pantallasos de los cuales cuando se le repreguntaba, mi madre esquivaba inteligentemente. Hasta qué al final terminó gritándolo, y supongo qué también, asumiéndolo.

"-¡Qué tu papá era puto! ¡Eso digo!".

Y yo, qué en esos momentos tendría unos quince años, buscaba en el sótano cosas de él, supongo qué quería saber qué cosas le gustaban, ya que se murió cuando tenía siete años. Y encontré muchísimos libros de sexología de los ochenta, remarcados en los capítulos donde trataban los temas de las desviaciones y la homofilia (como era considerada al parecer en esos tiempos).

Comencé a recordar el odio de mi papá al hablar de los curas, y las iglesias, y lo tortuoso de los colegios católicos para hombres, ubicados en San Isidro dónde el había sido enviado de pequeño.

Comencé a compararlo con el terror que me hacía sentir mi abuela cuando era chica y me quedaba a dormir en su casa y me hablaba del infierno y las cosas que no se deben hacer.
Comencé a sentir el terror qué él seguro había sentido y porqué mintió toda su vida.

Volví a ver la tele, y me dió pena Ricardo Fort.